11/5/12

LOS DOGON



Según una de sus versiones (existen varias, que difieren en muchos detalles), Amma, el dios creador, hizo las estrellas arrojando pelotillas de barro al espacio, y el Sol y la Luna como obras de alfarería. A continuación creó la Tierra comprimiendo en su mano una pella de arcilla, y luego arrojándola al igual que las estrellas; la pella se extendió formando un cuerpo femenino, en el que un termitero formó el clítoris y un hormiguero la vagina. La primera ruptura en el orden del mundo acaeció cuando Amma quiso copular con la Tierra, pero el termitero (el clítoris, que representa la masculinidad), se lo impidió, y Amma procedió entonces a cercenarlo. A consecuencia del impedimento inicial este acto sexual resultó defectuoso, y de él nació una sola criatura, el Chacal dorado, que es símbolo de las dificultades de dios.

En una segunda cópula, el agua, que es considerada el germen divino, penetró en la matriz de la Tierra, pues la escisión del clítoris había removido la causa del desorden originario. De esta concepción perfecta nacieron los gemelos divinos llamados “Nummo”, productos homogéneos de dios y de su misma esencia. Si bien Nummo se refiere a una pareja de gemelos, los Dogon acostumbran a usar la forma singular para referirse a ellos. A continuación, el Nummo subió al cielo para recibir las instrucciones de su padre. Desde allí vio a su madre, desnuda y sin habla; para poner fin a este estado de caos descendió de nuevo a la Tierra, y con fibras de plantas de las regiones divinas cubrió su desnudez. Esto dotó a la Tierra del primer lenguaje del mundo.

Aquí interviene el Chacal, “el hijo engañoso de dios”, quien introduce de nuevo el desorden en la creación al cometer incesto con su madre. De este modo, el Chacal usurpó el lenguaje divino y produjo el flujo menstrual, que manchó las fibras divinas. Por esta impureza Amma rechazó a su esposa y decidió a crear seres vivos directamente, modelándolos en arcilla húmeda. Surgió así la primera pareja humana; cada uno de sus miembros fue dotado por el Nummo de dos almas, una masculina y otra femenina. Sin embargo, el Nummo no tardó en comprender las desventajas de poseer dos almas, y procedió a circuncidar al hombre para eliminar su parte femenina. El hombre copuló entonces con la mujer, engendrando los primeros dos niños de una serie de ocho, que fueron los antepasados del pueblo Dogon. La naturaleza de estos ocho antepasados era dual y bisexual, y desconocían la muerte. Se reprodujeron y eventualmente, tras diversas vicisitudes, fueron llevados al cielo por el Nummo, tras ser perfeccionados por el agua y la palabra. En el cielo, se transformaron a su vez en Nummo.

             Dibujos Dogon. Se observa a la derecha la llegada de un Nummo desde
                   el espacio. También en el centro se ve a Saturno con su anillo, y  cuatro
                  Lunas de Júpiter. A la izquierda la órbita de Sirio B.
(Steve Westcott)

Sin embargo, ocurrió entonces una nueva ruptura, al no resignarse los recién llegados a acatar las reglas del Nummo original. El primero y segundo antepasado decidieron abandonar el cielo, “donde se sentían extranjeros”, siendo seguidos por los otros seis. Una vez de regreso en la tierra procedieron a la ordenación de la naturaleza y de la sociedad humana, introduciendo en el mundo la agricultura, el trabajo en metal y el arte del tejido.

En esta mitología el Chacal es una criatura desnaturalizada, que quebranta el orden social; es un símbolo de la “unicidad”, del varón sin complemento femenino. Para los Dogon, el caos es el resultando del desequilibrio entre cualidades masculinas y femeninas. En cambio, el equilibrio de los sexos que lleva al funcionamiento apropiado del cosmos queda ilustrado en las historias de los Nummo, seres andróginos. En el mito, los Nummo son héroes culturales que introducen en el mundo humano artes y conocimientos útiles y que restituyen el orden perdido, y a la vez también representan el poder vitalizador del agua, que permite la agricultura y la organización social en un entorno hostil.